sábado, 13 de junio de 2020




FINIKE a 13 de junio de 2020



Hoy el sitio donde dormíamos no podía ser más tranquilo ya que estábamos en un pueblo alejado de todo el ruido de las ciudades y de los sitios turísticos. Nos hemos despertado más tarde que otros días y nos ha venido bien.
 Hemos desayunado y preparado todo para ir al primer sitio del día se llama Kaleköy y si nos dicen que estamos en el caribe nos lo hubiésemos creído. 

La carretera desde Kaleüçagiz a Kaleköy es un “camino” estrecho que en su momento estuvo embreado, pero ahora es “tremendo”. Han sido 5km en la Jomer1 y otros 2km monte a través ya que la carreta se queda a los pies del Castillo de Simena y justo debajo se encuentra Kaleköy.

 Desde la carreta las vistas eran impresionantes, pero es que cuando hemos llegado a la cima donde está situado el Castillo aquello era el paraíso.

 Islas por todos los sitios azules de distintos tonos y un pueblo donde no existen las calles y saltas de una casa a otra a través de escaleras o caminos hechos a golpe de pico y pala en la roca.  
Justo cuando hemos llegado alto del monte hemos visto una buena cantidad de Tumbas Licias y más adelante nos hemos encontrado con un matrimonio al que le hemos preguntado si íbamos bien hacia el pueblo. Nos han dicho que sí y nos han regalado dos manzanas antes de decirnos que luego iríamos a su café a tomar algo. Suben todos los días a abrir un café que tienen en el pueblo y seguro que pasan de los 70 años. 

Del Castillo de Simena no queda mucho y han reconstruido una parte. Hemos recorrido lo que permiten y nos hemos metido en el pueblo sin saber donde íbamos a aparecer ni hacia dónde teníamos que ir. 

Si no es por aquí pues será por allá, pero al final hemos visto lo que queríamos que no era poco y visto lo más bonito que yo recuerde en muchos años, espectacular.
Había un matrimonio en un restaurante al lado de donde estábamos y le hemos preguntado si nos podíamos bañar allí mismo y nos han contestado que por supuesto. 


Nos hemos dado un buen baño en una zona de rocas donde la mayor profundidad es el agua hasta la rodilla y hemos dado un buen paseo por el agua incluso hemos topado con una Tumba Licia en la ensenada.
Después del baño hemos buscado durante un buen rato la subida al castillo sin ser capaces de encontrar por donde hemos bajado. 
Por fin y después de varias subidas y bajadas hemos encontrado el camino bueno. No habíamos encontrado el café de los “abuelos” y hemos pensado en dar la vuelta cuando alguien nos a silbado y al mirar hemos visto que era el abuelo que nos hacía una seña desde más arriba. 
Allí hemos ido y nos a dicho que en ese momento sólo tenía para hacer zumo de naranja que todavía el té no estaba hecho así que hemos pedido dos zumos de naranja que por cierto estaban buenísimos y frescos. Venden miel, fruta que cogen en sus fincas, especias, mermelada…etc. 
Le hemos comprado unas manzanas y después de sacarnos una foto hemos puesto dirección hacia donde teníamos aparcada la Jomer1 que la pobre estaba a todo el sol que pegaba con ganas. Hemos llegado y después de recoger todo hemos salido en dirección a Andriake unas ruinas que hay cerca de Demre que por cierto hemos llegado y estaban cerradas y no había ningún cartel con el motivo así que hemos dado la media vuelta y hemos ido hacia Demre pueblo para ver las ruinas de Mira.


Mira fue una ciudad habitada por los Licios hasta que la anexionaron los Romanos que hicieron de ella un importante puerto de abastecimiento.
Hemos entrado en el recinto y lo que mejor se ve son tumbas y el anfiteatro que está bastante bien conservado. 





Hemos hecho el recorrido que nos han entregado y después de una buena cantidad de fotos hemos salido a casita para ver que hacíamos.
Teníamos dos opciones o ir a ver la Iglesia de San Nicholas o ir a comer. Al final vamos a ir a comer tarde como todos los días porque hemos optado por ir a ver la Iglesia que ellos han convertido o llamado Museo y no sabemos porqué ya que la están excavando y sacando zonas a la luz hasta ahora desconocidas.



 Hemos recorrido todas las zonas marcadas en el mapa y después hemos salido con la intención de ir a comer.


Hemos visto unos cuantos y como siempre a ganado el que más fotos tiene en la carta. Hemos comido muy bien y tranquilos ya que a la hora que hemos ido no había nadie. Los Turcos no cierran la cocina nunca y vayas a la hora que vayas siempre te sirven con una gran sonrisa y mucha amabilidad.
Hemos salido en dirección a Finike pero nos hemos encontrado que el punto donde ponía fuego en la tierra no existe. Mañana miraremos para ver dónde es, pero las coordenadas nos han llevado a una calle cercana al mercado. Hemos aprovechado que el mercado estaba abierto y hemos comprado cerezas y unas aceitunas que aquí las preparan muy bien igual que los pepinillos.
Hemos buscado la playa para ver si había algún sitio para dormir. Enseguida hemos visto dos furgonas grandes metidas en unos jardines y después de buscar la entrada allí que hemos ido. Pasaremos la noche aquí y miraremos donde vamos mañana que no tenemos nada pensado.
¡¡Bueno ser buenos y formales, no deis guerra manguis!!  
  

viernes, 12 de junio de 2020




KALEÜÇAGIZ a 12 de junio de 2020



Esta noche nos daba un poco de miedo el sitio que habíamos elegido para dormir. 
El parking que estaba señalado estaba en obras y hemos cambiado al puerto deportivo donde hemos visto un buen sitio, pero cerca de una carretera y los bares del puerto. Al final hemos dormido muy bien y si a habido ruido no nos hemos enterado vamos acumulando cansancio y se nota.
Hoy el primer destino es un Parque Nacional que se llama Saklikent. 

Hay un cañón por donde discurre el río Xanthos que tiene un recorrido de unos 2km la parte sencilla y otra parte para gente más preparada y equipada. 
Teníamos unos 30km hasta la primera parada y aunque el tramo de carretera que llega está bastante destrozado a sido más sencillo de lo que preveíamos.
Hay multitud de chiringuitos de todo lo referente al río desde descenso en canoas, rafting…etc. Hemos aparcado en uno de los muchos otoparkings que hay y nos hemos preparado para la aventura. Hemos pagado el ticket de entrada y hemos comenzado a subir por el cauce del río que, aunque no llevaba mucha agua en algunas zonas era rápido. 

Es un sitio precioso y poco a poco hemos ido remontando la primera parte que es la más sencilla.

 Como os podéis imaginar hay que ir con mucho cuidado ya que los resbalones son innumerables y la posibilidad de caída es grande. No cubre mucho y hemos ido subiendo poco a poco.



Después de 2 horas subiendo hemos llegado a la zona donde ya no se puede pasar si no vas con un equipamiento y gente de la empresa. Nos íbamos a dar la vuelta y he intentado subir un poco más. No me he dado cuenta y el teléfono a saltado del bolsillo y ha ido a caer a un rápido que estaba debajo de mí. Me cubría por la cintura y no se veía nada así que tanteando con los pies y después de un buen rato lo hemos recuperado, no sabemos si vivo o muerto. 
Lo hemos secado todo lo posible y como nos han recomendado lo hemos “enterrado” en arroz, ¿qué pasará?, mañana lo sabremos.
Hemos comenzado a bajar y se veía gente que subía hacia donde estábamos nosotros. Todos nos preguntaban si les quedaba mucho. Les decíamos que no, pero alguno igual se a acordado de nosotros. Hemos llegado al parking y hemos preparado lo del teléfono y después de cambiarnos y secarnos hemos salido en dirección a Gizlikent Selalesi, una cascada en el mismo Parque Nacional pero a unos 10km más arriba. Hemos llegado en un pis-pas y hemos aparcado en un parking gigante que hay justo a la entrada de la cascada.
Tenía pinta de “turistada” pero hemos comprobado que el sitio es muy bonito y que no han sido muy agresivos con la zona.

 Es mas o menos 600m de subida por el cauce del río hasta que llegas a la cascada que cae como en dos partes una un poco más alta que la otra. 


Al igual que en la anterior el agua está helada y me he metido debajo de la cascada para refrescarme y me he quedado helado además del daño que hace el agua al caer de tanta altura.
 Hemos hecho la vuelta sin ningún problema, pero para salir hay que subir unas 300 escaleras y después de los dos recorridos estábamos cansados así que nos ha costado la subida. Al salir hemos visto como en unos arboles habían hecho como una especie de casas colgadas. 

Es el bar restaurante de la cascada y nos hemos subido a una de ellas a tomar una cerveza. Hemos descansado un rato y nos hemos ido a casa a comer.
Nada más acabar y cuando estábamos recogiendo ha venido un señor a preguntarnos de donde éramos. Venía una chica de unos 20 años con él que cuando le hemos explicado de donde somos nos a contestado que ya sabía porque había estado en Barcelona y ella y su hermano habían estudiado castellano. Hemos estado un buen rato charlando de todo, pero sobre todo estaban intrigados sobre nuestra presencia en Turquía estando el coronavirus tan presente. Les hemos contado lo que nos a sucedido y nos hemos despedido no sin antes decirnos que si a la vuelta pasamos por Estambul que les llamemos que nos enseñan la ciudad y donde viven ellos, es increíble la hospitalidad de esta gente. Nos han dado su número de teléfono y nos hemos despedido, muchas gracias.




Después de acabar de recoger todo hemos salido en dirección a Kaleüçagiz donde queremos ver las tumbas Lacias de Kekova y el Castillo de Simena pero que tendrá que ser mañana ya que hoy después de llegar hemos ido a dar un paseo y enseguida cenaremos que aquí anochece muy pronto.
¡¡Ser buenos y formales y no deis guerra, atalandangos!!